Estos snacks les encantan a los niños (y a los no tan niños, jajaja). Perfectos para una cena informal, un cumpleaños, o simplemente porque están buenísimos. Sólo un consejo: no les pongáis mucho tomate, limitaos a pintarlos porque si no, cuando los enrolléis, se os saldría el tomate sobrante y quedaría feo.

Ingredientes:
-2 placas de hojaldre de 250 gr cada una
-tomate frito
-orégano
-6 lonchas de bacon
-6 lonchas de un queso que funda
-1 huevo para pintar
Preparación:

Precalentar el horno a 180 grados. Estirar con el rodillo cada placa para que quede fina. Doblarla sobre sí misma y coger una loncha de bacon e ir poniéndola sobre la placa a lo largo para que el ancho de ésta os sirva de referencia y cortar a lo largo. A mí me salen tres filas. Cortar la zona del doblez para que os queden dos planchas. De una placa sacamos seis lonchas de hojaldre.

Pintar una de estas lonchas de hojaldre con el tomate, espolvorear orégano, poner el queso y el bacon sin que sobresalga nada por fuera, tapar con otra loncha y retorcerlo como cuando queremos escurrir una prenda que esta mojada. Así sucesivamente. Pintarlos con huevo batido pero sólo la parte del hojaldre, no el relleno.

 

Poner los retorcidos sobre papel de hornear en la bandeja del horno y hornear a 180 grados durante unos 30 minutos o hasta que estén a vuestro gusto.