Quiero comenzar esta nueva aventura con una receta que a mí me resulta espectacular. El colorido de las cupcakes por dentro os va a sorprender. A todo el que se las he enseñado le ha sorprendido. Y la crema de queso y chocolate…¡una delicia!
Os recomiendo que compréis un molde para hornear las cupcakes, porque si ponéis las cápsulas directamente en el horno corréis el riesgo de que se abra el papel y se os salga todo. A mí me pasó con las primeras que hice, ¡un desastre!…

Espero que os guste y ¡vamos al lío!

Ingredientes:
– 100 gr de aceite de oliva
– 200 gr de azúcar
– 3 huevos
– 200 gr de harina
– medio sobre de levadura química
– 120 ml de leche
– un chorrito de vainilla
– colorantes con los colores que queráis
– 400 gr de queso crema
– 2 cucharadas soperas colmadas de azúcar glass
– 140 gr de chocolate con leche
– 60 gr de chocolate negro
Preparación:

Precalentar el horno a 180 grados. Preparar las cápsulas dentro del molde para cupcakes.

Mezclar el aceite con el azúcar. Añadir los huevos uno a uno y mezclar entre uno y otro. Agregar la harina tamizada con la levadura e integrar bien. Por último, añadir la leche y el chorrito de vainilla. Volver a mezclar.

Repartir la mezcla en tantos cuencos como colorantes tengáis y teñir cada uno a vuestro gusto. En cada cápsula echar una cucharada de cada color, con cuidado de no pasar la mitad porque luego las cupcakes crecen bastante. Hornear 20-25 minutos o hasta que al pincharlas con un palillo éste salga limpio.

Batir el queso crema con el azúcar. Fundir el chocolate al baño María y cuando esté listo, incorporar una cucharada grande de queso y mezclar con el chocolate hasta que hayan desaparecido los grumos, así hasta terminar con el queso. Mezclar bien.  Meter esta mezcla en la manga pastelera.

Esperar a que las cupcakes estén frías y entonces proceder a decorar con la manga pastelera. Adornar al gusto.